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Roma tiene una escena de saunas gay sólida, aunque es menos prominente que en ciudades como Berlin o Amsterdam. Varios locales operan en toda la ciudad, que van desde básicos pero limpios hasta instalaciones multi-sala bien equipadas. La escena está activa durante toda la semana, no solo los fines de semana.
Qué esperar
Las saunas romanas siguen el formato italiano estándar: casilleros o cabinas privadas a la entrada, sala de vapor y sauna seca, duchas y áreas de cruising compartidas. Algunos locales tienen una piscina o jacuzzi. Las instalaciones se mantienen generalmente a un estándar razonable y el personal es pragmático sobre para qué es el local.
Los precios son modestos según los estándares del norte de Europa. La entrada para una sesión de casillero típicamente cuesta 10-20 euros dependiendo del local y la hora del día. Las mejoras de sala privada cuestan más. Las toallas generalmente están incluidas o disponibles por una pequeña tarifa en la recepción.
Horarios
Las tardes entre semana atraen a una multitud local habitual. Las tardes de noche y fin de semana están más concurridas. Algunos locales están abiertos 24 horas o cierran muy tarde, lo que se ajusta al horario de la vida nocturna romana — la gente sí va después de que cierren los bares. Verificar horarios de apertura específicos antes de ir vale la pena, ya que estos pueden variar estacionalmente.

Las saunas
Notas prácticas
Trae tus propios productos si tienes preferencias — la mayoría de locales proporcionan jabón básico pero no mucho más. Los teléfonos y cámaras no están permitidos adentro, como es estándar. Se proporcionan casilleros para objetos de valor.
Para una visión completa de Roma, consulta la Guía Gay Roma.
